La historia es algo larga, espero que la lean. Hace cerca de cuatro años, con una de mis mejores amigas, decidimos probar el alcohol. Eramos tontas la verdad pero la curiosidad nos ganó. Unos amigos del colegio nos invitaron a la casa de uno de ellos y tomamos un poco de vino y fernet, obvio que pronto estuvimos borrachas al ser la primera vez que consumíamos alcohol. Al ver a mi mejor amiga caerse, empecé a preocuparme. Fue como si todo el alcohol que tenía en mi cuerpo desapareciera. Tratando de ser buena amiga y sin saber que hacer debido a mi inexistente experiencia, decidí sacarla de la casa e ir a la calle para que pudiera vomitar tranquila sin nuestros amigos viendo. De pronto llegó un auto con la música fuertísima. Mi amiga los conocía, yo sabía de ellos, los había visto un par de veces. Llamaron a mi amiga, ella se acercó y la obligaron a subir al auto. Desesperada, les rogué que la dejaran ir pero no me hicieron caso y, cuando empezó a avanzar el auto, decidí subirme con ella, de alguna forma quería protegerla. En fin, no quiero hacer más larga la historia y llenar de detalles, ellos nos tocaron, eran seis hombres contra dos mujeres super débiles físicamente. Les dijimos que no pero ellos siguieron con sus chistes sexistas y siguieron tocandonos los pechos y la vagina. Hasta se drogaron frente a nosotras y no pararon de llamarnos putas. Después de estar llorando y gritando, los amenacé diciendo que sabía sus nombres y que podía denunciarlos, de alguna forma sus nombres aparecieron en mi mente. Nos dejaron literalmente tiradas en la calle, nos empujaron del auto y se fueron. Recuerdo que me lastimé las rodillas y eso me hizo sentir humillada como nunca. Mi amiga estaba tan borracha que al otro día no se acordó de nada, o eso es lo que dice. Yo lloré durante muchísimo tiempo y algunas veces me siento estúpida por hacerlo sabiendo que hay chicas que pasan por cosas mucho peores. No sé si lo exagero, tal vez no fue para tanto. Hasta el día de hoy me siento mal por esa noche, ¿tengo que sentirme así?
Sigo viendo a esos chicos caminando por la calle o yendo a fiestas y me siento enferma cada vez que los tengo cerca.