A mi me llegó a los 13, yo estaba asustada porque fue en el colegio y mi mamá nunca me habló de eso, así que nunca llevaba protección por si acaso, una amiga me dio una toallita y llegando a casa le conté a mi mamá, se puso muy feliz y me abrazó diciéndome: "¡mija! Ya está señorita"
Me daba vergüenza al comienzo, después ya fue normal todo.