Hola, hace tres ya que perdí a mi bebé.
Apenas me enteré el viernes 15 de febrero y estaba tan feliz! De inmediato comenzé con prenatales y los cuidados necesarios pero el viernes 22 tuve un manchado casi imperceptible, regresé a casa a descansar y a las dos horas ya todo como si nada, aun así pasé reposando todo el sábado, pero a eso de las 9 de la noche, fui al baño y había una mancha grande en mi ropa interior? de inmediato nos fuimos a la emergencia y con una inyección de progesterona paró, me sacaron exámenes y me enviaron a casa. Regresé el domingo a supuestamente solo recoger exámenes y me dejaron internada. Todo iba bien hasta las 5:00pm del lunes cuando el dolor y el sangrado aumentaron y aunque hicieron todo lo que pudieron al final a las 10:05 pm mi bebé de 8 semanas salió y lo vi allí en la cama del hospital y no pude hacer absolutamente nada... De inmediato me trasladaron a sala de operaciones y me hicieron un legrado. Cuando desperté, de inmediato sentí el vacío y me costó mucho dejar de llorar, lo más duro fue la espera a la sala, me metieron en Labor y Parto, pude oír como otras mujeres daban a sus hijos a luz y yo me preparaba para que sacaran lo que quedaba.
Solo Dios en su infinito amor me ayudó durante ese tiempo, ya que no les dio tiempo de avisar a mi esposo que llegara.
Ayer me dieron el alta y ya estoy en casa.
Pero como lo supero. Duele mucho. Tengo a mi esposo y mi hijo de 6 años, pero la parte de mi corazón que le pertenece a mi bebé, esta hecha pedazos.
Acá en casa pretendo que estoy bien, el dolor físico y el sangrado ha disminuido, pero lo que llevo en mi corazón es tan fuerte.
Creo que se como seguir adelante, habíamos esperado 5 años después de la última pérdida (aunque en esa ocasión no fue tan traumatico) pero creo que solo necesitaba dejarlo salir.
Mi bebé, aunque nunca estuvo en mis brazos, siempre estará en mi corazón!