Mar1386 escribió:Mil gracias por hacer este post... Es tan necesario e importante hablar de estas cosas con las que han pasado por lo mismo...
Después de buscar y anhelar con mi esposo un bebé lo logramos con mucho esfuerzo y tiempo pero al fin había llegado! En Noviembre 2016 tuve la gran sorpresa de ver mi positivo y las que hemos pasado por ello sabemos que empiezan las ilusiones, búsqueda de nombres, adecuar la casa y miles de cosas más. Iba a ser madre primeriza, tengo 30 años y la ilusión era enorme.
Lamentablemente en Febrero empecé con pérdidas y junto con ellas un miedo y angustia enormes... Corrí con mi esposo a urgencias donde me diagnosticaron amenaza de aborto, lo que después se convirtió en aborto espontáneo. Mi llanto era imparable pero ahí tenía el abrazo y el hombro de mi esposo para llorar. Me internaron para hacerme legrado y nunca me había sentido más débil y triste que en ese momento.
Hoy después de 6 meses, les confieso que no me atrevo a sacar las cositas que tenía de mi bebé, sufrí mucho los primeros días pero después me dispuse a seguir con mi vida y sanar ese dolor. Gracias a Dios tuve la compañía y apoyo de mi esposo.
A veces me siento mal ya que no sé si haber dejado de sufrir y seguir con mi vida normal está bien o soy insensible. Casi nunca hablo de ello ni lloro ni nada. No sé su "bloquee" ese sentimiento o aprendí a superarlo o bien, es una técnica de auto defensa para no sufrir más o Para no tener miedos en un próximo embarazo. En fin, hoy por hoy sigo añorando y deseando con todo mi corazón que Dios me conceda la dicha de ser mamá. Y creo que 10 o 30 semanas el amor hacía un hijo se siente desde que vemos el positivo, tal ves lo que cambia es que entre más semanas se hacen más planes, se compran más cositas para el bebé etc, pero ese amor que nace del corazón es igual.
Algo curioso que me pasó con mi pérdida fue que mi marido siempre estuvo allí dándome consuelo y yo nunca lo consolé a él y un día lo vi llorar viendo un video de bebés estrellas y pude caer en razón que ellos sufren igual o más que nosotras pero deben ser o aparentar ser fueres o insensibles para contrarrestar nuestro dolor.
Que lindo desahogarnos por acá. Les envío un fuerte abrazo
Ay Mar cuanta razón

. No podemos sentirnos mal con salir adelante, y ser felices, porque nadie gana nada no siéndolo. Ni el bebé que perdimos, ni nosotras, ni nuestra pareja. Es una alegría tremenda saber que tu marido está ahí a tu lado, y se mantuvo fuerte por ti. Por favor, sonríe y nunca pierdas esas ganas de ser feliz pase lo que pase en tu vida. Nosotras entendemos esa pérdida, y quizás hay gente que no y es muy respetable, pero las que hemos perdido un bebé deseado sabemos el dolor que se siente, la rotura de corazón de ya no tener que pensar en planes de futuro, de los cambios en la casa, de las vacaciones de acuerdo al embarazo, de ya no preocuparse en lo que se come o se bebe porque ya no hay una vida en nuestro interior.
Yo con mi marido lo he tenido un poco peor. Me cuida y me quiere, pero nunca le ha importado esta pérdida, o no mucho. Él quiere ser padre, y estaba contento, pero ha sido más como el que juega a la lotería y no le toca, y piensa bueno, ya llegará. Un día se lo dije, y quizás no debí, pero le vi que el no vivía esto como yo, y su respuesta fue "pero vamos a ver, que eran 5 semanas"... Y ahí me di cuenta que ni sabia el número de semanas de la que lo habíamos perdido (7+2 cuando se paró el corazón y crecimiento, más hasta que logré perderlo), y que él pudo seguir jugando y riéndose a la hora de la noticia. No sé si admirarle en realidad, pero me hizo sentir tan solo. Sé que no debemos hundirnos y que hay que ser fuerte, pero es más fácil ser fuerte con alguien que siento lo mismo a nuestro lado.
Un abrazo